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Investigación y Experimentación con otros seres vi : La experimentación animal y sus vínculos con la bioética
Enviado por apr on 17/1/2008 12:12:24 (6540 Lecturas)



Definición de Bioética

La Real Academia de la Lengua Española (2005)), define bioética como la aplicación de la ética a las ciencias de la vida. Para la Enciclopedia de Bioética [Reich 1978], se trata del estudio sistemático de la conducta humana en el ámbito de las ciencias de la vida y del cuidado de la salud, examinada a la luz de los valores y de los principios morales.

Existen diversos tipos de bioética [Sgreccia 1994, Gracia 1998], como la bioética general que se ocupa de los fundamentos y los valores originarios que sustentan la ética de la vida y sus fuentes documentales, así como de la utilización de microorganismos y los animales y plantas; la bioética especial que se ocupa de los grandes temas en el terreno médico y biológico; la bioética clínica, que examina las conductas de la práctica médica concreta y en los casos clínicos los medios correctos para desarrollar una conducta acorde

Animales de Experimentación
Si bien la investigación con seres humanos posee un marco referencial bioético bastante amplio, los aspectos bioéticos involucrados en la utilización de animales de experimentación en la investigación científica son más recientes y más circunscritos. Estos aspectos bioéticos cobran inusual connotación pública por parte de distintos movimientos sociales, entre los que destacan las agrupaciones ecologistas anti-viviseccionistas. Ellas sostienen la prohibición absoluta de usar animales de experimentación, lo que ha traído serios conflictos con la investigación biomédica que requiere de la realización previa de ensayos experimentales en animales, antes de ser realizados en seres humanos. Desde una perspectiva histórica, los primeros científicos que abordaron los problemas bioéticos del uso de los animales de experimentación fueron el zoólogo W. Rusell y el microbiólogo R. Burch [1959], al establecer la doctrina de las “Tres R” de la investigación animal: 1) Reemplazar, es decir, sustituir parcial o totalmente el uso de animales por modelos de computación; 2) Reducir, es decir, minimizar el número de animales por experimento, y 3) Refinar, es decir, disminuir la incidencia y severidad de los procedimientos utilizados en los animales. En Chile, en la mayoría de las instituciones universitarias en que se realiza investigación con animales, existen Comités de Bioética que velan porque se respeten algunas normas de cuidado de los animales.

En los últimos tiempos la experimentación animal se acompaña de una muy completa legislación, en especial en los países con amplio desarrollo en esta esfera, esta incluye leyes, reglamentos, políticas, lineamientos, comités de ética y códigos deontológicos, entre otros. Actualmente, la preocupación de las comunidades de investigadores es encontrar las formas de minimizar el sufrimiento y el sacrificio de los animales en aras de la ciencia, sin escatimar consideraciones ni costos, para con aquellos animales que inevitablemente deben ser utilizados en la experimentación, en especial si se trata de animales con un alto grado de sensibilidad (De Jesús, 2002).

Tenemos entonces que, para que una experimentación con animales sea considerada legal y éticamente admisible su propósito debe estar vinculado a la obtención de un bien mayor, como es la salud humana o animal. En caso de que los experimentos no estén relacionados con la salud, sólo se justifican si contribuyen en forma considerable al avance científico en relación a la constitución y fisiología de los seres vivos, y sería admisible únicamente en caso de que no existan vías alternativas. En todo caso, los experimentos deben cumplir con el rigor científico.
Para el caso de los experimentos que requieren de técnicas invasivas o intervenciones quirúrgicas, el animal debe ser mantenido inconsciente durante toda su duración y debe de proveerse de cuidados de asepsia y prevención de infecciones cuando no se requiera del sacrificio del animal. Si no es necesaria o factible la supervivencia del animal, deberá dársele muerte por procedimientos que aseguren el mínimo sufrimiento y un efecto inmediato (eutanasia) y debe declararse la muerte animal por animal ( SECALa, 1996; SECAL b, 1997) Si la naturaleza del experimento requiere que el animal sobreviva, hay que controlar su estado y evolución posterior, el cuidado post operatorio debe dirigirse a la reducción al máximo de las molestias y sufrimiento del animal.

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